Cualquier incendio, por pequeño que sea, puede tener graves consecuencias para una empresa o propiedad comercial.
Comprender qué constituye el daño por humo e incendio, qué se debe hacer si ocurre y qué medidas se pueden tomar para minimizar el riesgo es algo que todo propietario debe considerar. Hacerlo puede ayudar a acelerar el proceso de restauración de daños causados por incendios y daños por humo en los negocios e incluso reducir la cantidad de trabajo que se necesita hacer.
¿Qué son los daños por incendio?
En general, los daños por incendio afectan a todo aquello con lo que las llamas o el hollín han entrado en contacto, incluyendo la estructura y cualquier objeto o material. En caso de incendio, los daños estructurales son siempre motivo de preocupación y pueden requerir una ingeniería estructural adicional y protocolos de seguridad para su reparación.
En las instalaciones comerciales, los edificios de oficinas y las residencias multifamiliares, es especialmente importante realizar pruebas de hollín o humo para determinar si existe alguna toxina que pueda resultar perjudicial para los ocupantes. Un profesional de la restauración es su mejor recurso para este tipo de servicio.
¿Qué son los daños por humo?
A diferencia de los daños por incendio, los daños por humo pueden existir incluso sin la presencia de llamas. Por ejemplo, un empleado puede cocinar accidentalmente una comida en el microondas durante demasiado tiempo en la sala de descanso, lo que provoca que el humo y el olor se extiendan por toda la planta o, lo que es peor, que se introduzcan en el sistema de climatización y circulen por todo el edificio. En el caso de los daños por humo, se necesita una limpieza más directa para reducir la cantidad de partículas en el aire y eliminar los olores.
¿Cuál es la mejor manera de determinar si se han producido daños por humo? La regla general es que si el humo circula hasta el punto de que se puede oler, es muy probable que haya daños por humo. Si ese es el caso, llame a un profesional de la restauración.
